martes, 28 de agosto de 2012

ALEGRÍA





La alegría plena y verdadera es nuestra comunión con Cristo resucitado. El quiere esa comunión con nosotros. Si la queremos nosotros también con todo el corazón, seremos felices y estaremos alegres.




ALEGORÍA



Podemos adquirir una comprensión más profunda de los acontecimientos reconociendo su significación en Cristo; así, el paso del mar Rojo es un signo de la victoria de Cristo y por ello del Bautismo. (cf 1 Co 10,2)

ALCOHOLISMO




El consumo habitual excesivo de bebidas alcohólicas. Es un hábito que progresivamente toma control de la persona. Con el tiempo produce inestabilidad psíquica y causa cambios psicológicos. Uno de sus efectos es el debilitamiento de la voluntad, por lo que se hace difícil romper el hábito. Frecuentemente el alcohólico no reconoce su condición y piensa que los verdaderos alcohólicos so
n los que aun beben mas que el. Aceptar la realidad de su condición es el primer paso para la curación. 
El alcoholismo es un grave problema social cuyos daños a personas, familias y a la sociedad en general es incalculable. Para curarse, el alcohólico necesita reconocer que necesita ayuda e incorporarse en un programa. Uno de los mas famosos es Alcohólicos Anónimos. La ayuda mas efectiva es la de los ministerios católicos de apoyo al adicto. En ellos se encuentra el apoyo de la fraternidad cristiana y se reconoce que la curación completa es obra de Jesucristo quien ha de tomar el lugar central en la vida. Uno de estos ministerios es "Nueva Vida". 
Al toxicodependiente, carente fundamentalmente de amor, hay que hacer conocer y experimentar el amor de Cristo Jesús. En medio de una desazón atormentada, en el vacío profundo de la propia existencia, el itinerario hacia la esperanza pasa por el renacer de un ideal auténtico de vida. Todo esto se manifiesta plenamente en el misterio de la revelación del Señor Jesús. Quien toma sustancias estupefacientes debe saber que, con la gracia de Dios, es capaz de abrirse a quien es "el camino, la verdad y la vida" (Jn. 14, 6). -Toxicodependencia y Fmla., Pontificio consejo para la Familia.

Padre Jordi Rivero
Ver también: adicción | Matt Talbot: de alcohólico a venerable | Ministerio "Nueva Vida" 



ALBIGENSES




Secta herética de los siglos XII y XIII, que se extendió desde la ciudad de Albi, de la que toma su nombre. 

También conocidos como "cátaros" -del griego kataros (puro).

ALBA




Vestidura o túnica de lienzo blanco que los sacerdotes diáconos o subdiáconos se ponen sobre el habito y el amito para celebrar los oficios divinos.

ALAMARES




Nombre dado a los cordones, galones, y flecos de oro, plata estambre o algodón, cosidos en la caída del palio.

domingo, 26 de agosto de 2012

ALABANZA



Hablar bien de alguien, de sus cualidades y hechos. Quien alaba demuestra que observa del bien que hay en el otro, aprobación interna de aquello que se alaba. Estrictamente, la alabanza se refiere a la Santidad de Dios y la conducta virtuosa de personas.
La alabanza es una sublime forma de oración. Va mas allá de la petición. Quien alaba a Dios expresa su reconocimiento y gratitud por la
 perfección divina; la alabanza propicia una actitud de confianza y entrega a Dios. Quien alaba permite que el Espíritu Santo habite en su persona y opere la comunión de amor con Dios. Quien ama a Dios no puede dejar de alabarle y quien le alaba crecerá en amor. 

AKATHISTOS




Himno en honor a la Santísima Virgen María 
Siglo VII o VIII

Cuando el enemigo oye el akathistos huye furioso

"El himno oriental "Akáthistos" repite con insistencia este "alégrate" 
(del ángel a María)" -Juan Pablo II.

Akáthistos, texto del himno >>>

Akathistos.net -info. sobre el akathistos.
Akáthistos.net -cantado

Explicación

El Akáthistos (a veces pasa al español como "acátisto") es un gran himno de la liturgia oriental griega que medita sobre el misterio de la Maternidad Divina.

Etimología: (a =negativo, y kathistomai=sentarse). Akáthistos quiere decir "no sentado". Se le llama así porque, a diferencia de otros himnos en la liturgia bizantina, se canta y escucha de pie como el Evangelio en señal de especial reverencia. La Iglesia oriental lo considera como expresión de su doctrina y piedad hacia la Madre de Dios.

Importancia

En el rito bizantino ocupa un lugar privilegiado y goza de su propia fiesta: el quinto sábado de cuaresma, llamado precisamente por eso sábado de Akáthistos. 

Es un himno de acción de gracias. La ciudad de Constantinopla, consagrada a María, cuando se veía asediada por los bárbaros recurría a su protección; y le daba gracias con vigilias y cánticos en su honor. Según el relato del Sinaxario, el Akáthistos habría tomado su nombre de las celebraciones nocturnas de agradecimiento a María: "Celebramos esta fiesta en recuerdo de las prodigiosas intervenciones de la Inmaculada Madre de Dios. 

Como recuerdo de estas liberaciones de Constantinopla, que todos atribuían a la Virgen, quedó la solemne introducción al Akáthistos (probablemente del S.VIII):

¡A la invicta estratega
el himno de victoria!
Liberada de cruel desventura,
este canto de gracias
a ti te dedico, yo, tu ciudad,
¡Oh Madre de Dios!
Tú, que gozas
de un poder invencible,
líbrame de toda clase de peligros,
para que te aclame:
¡Ave, Virgen y Esposa! 

Cuando en 1453 el imperio bizantino cayó bajo los turcos, no se derrumbó esta confianza, sino que se elevó al orden de la gracia: el patriarca Jorge Scholarios decía a María que ya no la importunarían para que salvase a la ciudad, pero que les conservase siempre en la fe de los padres. El Akáthistos sigue siendo el testimonio seguro de la fe.

Este himno fue traducido y se canta en todas las lenguas del rito bizantino, tanto de la rama ortodoxa como de la católica, antiguas y recientes. También se tradujo al Latín en el año 800, por obra de Cristóbal, obispo de Venecia, ejerciendo así una notable influencia en la himnografía medieval. Hoy es cada vez más conocido y estimado en occidente; son muchas las traducciones a las lenguas modernas, muchas las celebraciones comunitarias y eclesiales en que se utiliza convenientemente. Merece mencionar la solemne conmemoración del 1,550 aniversario del Concilio de Éfeso, que tuvo lugar por expreso deseo del Papa Juan Pablo II en Santa María la Mayor el 7 de junio de 1981, con la presencia de muchos obispos del mundo y representantes de las iglesias ortodoxas y de otras confesiones cristianas; entonces fue cantado el himno por entero por el coro y por la asamblea de los fieles. También, el catecismo de adultos (Señor, ¿a quién iremos?, 1982) en el capítulo dedicado a María recoge dos estrofas junto a la Salve Regina, demostrando así que lo considera como patrimonio común de todas las iglesias.

Autor y tiempo de la composición

La vasta tradición manuscrita transmite casi siempre el Akáthistos como anónimo; los libros litúrgicos lo recogen siempre anónimo. Solamente algún códice, debido quizá a los acontecimientos históricos que recuerda el Sinaxario sobre las noches que el pueblo pasó en vela dando gracias a la Madre de Dios, lo atribuye al patriarca Sergio(s. VII) o al patriarca Germán(s. VIII). Pero un himno tan elaborado no se compuso ciertamente en una noche; más que un momento y un arte, expresa una vida.

Algunos estudiosos han propuesto como autor probable a Román el Melode, príncipe de los himnógrafos del s. VI. Pero Román y ningún otro himnógrafo sagrado alcanza la sublimidad y la profundidad del Akáthistos . Su autor fue ciertamente un gran poeta, un insigne teólogo, un contemplativo consumado, tan grande, que supo traducir en síntesis orante lo que la fe profesa; tan humilde que desapareció su nombre. Dios conoce su nombre, pero el mundo lo ignora. Conviene que así sea; de esa forma el himno es de todos porque es de la Iglesia.

La fecha de composición del Akáthistos , según los estudiosos más recientes, oscila entre la segunda mitad del s. V y los primeros años del s. VI. En efecto, es posterior a una homilía de Basilio de Seleucia(S.V), de quien depende verbalmente una estrofa, y anterior al kontakión de Román de Melode sobre el patriarca José, inspirado en el Akáthistos .

Además, desde el punto de vista litúrgico parece anterior a la institución de la fiesta de la Anunciación, instituida bajo el emperador Justiniano en torno al año 535: efectivamente, el himno no sigue el formulario de la Anunciación, sino el de la única fiesta primitiva de la Madre de Dios, que caía el día después de Navidad o en el ciclo natalicio. Así pues, el Akáthistos expresa una situación cultural arcaica; y también en este aspecto tiene un valor inmenso, ya que nos remite a las primeras expresiones del culto a María.

Valor Ecuménico

El Akáthistos es común a los hermanos ortodoxos y a los católicos de rito bizantino. Es también muy estimado en el occidente aun por algunos no católicos que reconocen su antiguedad; la forma de alabanza que redunda en gloria del Señor; su sustrato cristológico-eclesial; su doctrina que se deriva del misterio mismo de la encarnación, del primer artículo de fe cristológica que profesa todas las iglesias.

-Resumen del artículo "Akáthistos", Nuevo Diccionario de Mariología, Ediciones Paulinas, Stefano de Fiores y Salvatore Meo, 1988.

AKATHISTOS

Salve, por ti resplandece la dicha;
Salve, por ti se eclipsa la pena.
Salve, levantas a Adán, el caído;
Salve, rescatas el llanto de Eva.

Salve, oh cima encumbrada a la mente del hombre;
Salve, abismo insondable a los ojos del ángel. 
Salve, tú eres de veras el trono del Rey;
Salve, tú llevas en ti al que todo sostiene.

Salve, lucero que el Sol nos anuncia;
Salve, regazo del Dios que se encarna.
Salve, por ti la creación se renueva;
Salve, por ti el Creador nace niño.

Salve, ¡Virgen y Esposa! 
Salve, ¡Virgen y Esposa!

Salve, tú guía al eterno consejo;
Salve, tú prenda de arcano misterio.
Salve, milagro primero de Cristo;
Salve, compendio de todos los dogmas.

Salve, celeste escalera que Dios ha bajado;
Salve, oh puente que llevas los hombres al cielo. 
Salve, de angélicos coros solemne portento;
Salve, de turba infernal lastimero flagelo.

Salve, inefable, la Luz alumbraste;
Salve, a ninguno dijiste el secreto.
Salve, del docto rebasas la ciencia;
Salve, del fiel iluminas la mente.

Salve, ¡Virgen y Esposa! 
Salve, ¡Virgen y Esposa!

Salve, oh tallo del verde Retoño; 

Salve, oh rama del Fruto incorrupto. 
Salve, al pío Arador tú cultivas; 
Salve, tú plantas quien planta la vida. 
Salve, oh campo fecundo - de gracias copiosas; 

Salve, oh mesa repleta - de dones divinos. 

Salve, un Prado germinas - de toda delicia; 

Salve, al alma preparas - Asilo seguro.

Salve, incienso de grata plegaria; 
Salve, ofrenda que el mundo concilia. 
Salve, clemencia de Dios para el hombre; 
Salve, del hombre con Dios confianza. 
Salve, ¡Virgen y Esposa! 

Salve, Nutriz del Pastor y Cordero; 
Salve, aprisco de fieles rebaños. 
Salve, barrera a las fieras hostiles; 
Salve, ingreso que da al Paraíso. 
Salve, por ti con la tierra - exultan los cielos;

Salve, por ti con los cielos - se alegra la tierra. 

Salve, de Apóstoles boca - que nunca enmudece;

Salve, de Mártires fuerza - que nadie somete. 

Salve, de fe inconcuso cimiento; 
Salve, fulgente estandarte de gracia. 
Salve, por ti es despojado el averno; 
Salve, por ti revestimos la gloria. 
Salve, ¡Virgen y Esposa! 

Salve, oh Madre del Sol sin ocaso; 
Salve, aurora del místico Día. 
Salve, tú apagas hogueras de errores; 
Salve, Dios Trino al creyente revelas. 
Salve, derribas del trono - al tirano enemigo;

Salve, nos muestras a Cristo - el Señor y el Amigo.

Salve, nos has liberado - de bárbaros ritos;

Salve, nos has redimido - de acciones de barro. 

Salve, destruyes el culto del fuego; 
Salve, extingues las llamas del vicio. 
Salve, camino a la santa templanza; 
Salve, alegría de todas las gentes. 
Salve, ¡Virgen y Esposa! 

Salve, levantas al género humano; 
Salve, humillas a todo el infierno. 
Salve, conculcas engaños y errores; 
Salve, impugnas del ídolo el fraude. 
Salve, oh mar que sumerge - al cruel enemigo; 

Salve, oh roca que das de beber - a sedientos de Vida.

Salve, columna de fuego - que guía en tinieblas; 

Salve, amplísima nube - que cubres el mundo.

Salve, nos diste el Maná verdadero; 
Salve, nos sirves Manjar de delicias. 
Salve, oh tierra por Dios prometida; 
Salve, en ti fluyen la miel y la leche. 
Salve, ¡Virgen y Esposa! 

Salve, azucena de intacta belleza; 
Salve, corona de noble firmeza. 
Salve, la suerte futura revelas; 
Salve, la angélica vida desvelas. 
Salve, frutal exquisito - que nutre a los fieles; 

Salve, ramaje frondoso - que a todos cobija.

Salve, llevaste en el seno - quien guía al errante;

Salve, al mundo entregaste - quien libra al esclavo.

Salve, plegaria ante el Juez verdadero; 
Salve, perdón del que tuerce el sendero. 
Salve, atavío que cubre al desnudo; 
Salve, del hombre supremo deseo. 

Salve, ¡Virgen y Esposa! 

Salve, mansión que contiene el Inmenso; 
Salve, dintel del augusto Misterio. 
Salve, de incrédulo equívoco anuncio; 
Salve, del fiel inequívoco orgullo. 
Salve, carroza del Santo - que portan querubes;

Salve, sitial del que adoran - sin fin serafines. 

Salve, tú sólo has unido - dos cosas opuestas:

Salve, tú sola a la vez - eres Virgen y Madre.

Salve, por ti fue borrada la culpa; 
Salve, por ti Dios abrió el Paraíso. 
Salve, tú llave del Reino de Cristo; 
Salve, esperanza de bienes eternos. 
Salve, ¡Virgen y Esposa! 

Salve, sagrario de arcana Sapiencia; 
Salve, despensa de la Providencia. 
Salve, por ti se confunden los sabios; 
Salve, por ti el orador enmudece. 
Salve, por ti se aturden - sutiles doctores; 

Salve, por ti desfallecen - autores de mitos; 

Salve, disuelves enredos - de agudos sofistas; 

Salve, rellenas las redes - de los Pescadores. 

Salve, levantas de honda ignorancia; 
Salve, nos llenas de ciencia superna. 
Salve, navío del que ama salvarse; 
Salve, oh puerto en el mar de la vida. 
Salve, ¡Virgen y Esposa! 

Salve, columna de sacra pureza; 
Salve, umbral de la vida perfecta. 
Salve, tú inicias la nueva progenie; 
Salve, dispensas bondades divinas. 
Salve, de nuevo engendraste - al nacido en deshonra;

Salve, talento infundiste - al hombre insensato. 

Salve, anulaste a Satán - seductor de las almas;

Salve, nos diste al Señor - sembrador de los castos.

Salve, regazo de nupcias divinas; 
Salve, unión de los fieles con Cristo. 
Salve, de vírgenes Madre y Maestra; 
Salve, al Esposo conduces las almas. 
Salve, ¡Virgen y Esposa! 

Salve, oh rayo del Sol verdadero; 
Salve, destello de Luz sin ocaso. 
Salve, fulgor que iluminas las mentes; 
Salve, cual trueno enemigos aterras. 
Salve, surgieron de ti - luminosos misterios;

Salve, brotaron en ti - caudalosos arroyos. 

Salve, figura eres tú - de salubre piscina;

Salve, tú limpias las manchas - de nuestros pecados. 

Salve, oh fuente que lavas las almas; 
Salve, oh copa que vierte alegría. 
Salve, fragancia de ungüento de Cristo; 
Salve, oh Vida del sacro Banquete. 
Salve, ¡Virgen y Esposa! 

Salve, oh tienda del Verbo divino; 
Salve, más grande que el gran Santuario. 
Salve, oh Arca que Espíritu dora; 
Salve, tesoro inexhausto de vida. 
Salve, diadema preciosa - de reyes devotos;

Salve, orgullo glorioso - de sacros ministros. 

Salve, firmísimo alcázar - de toda la Iglesia;

Salve, muralla invencible - de todo el Imperio. 

Salve, por ti enarbolamos trofeos; 
Salve, por ti sucumbió el adversario. 
Salve, remedio eficaz de mi carne; 
Salve, inmortal salvación de mi alma. 
Salve, ¡Virgen y Esposa!

AGUA BENDITA



En la liturgia, el agua es un símbolo exterior de la pureza interior.

El agua es esencial para la celebración del bautismo. Significa la limpieza del pecado.

"Este sacramento recibe el nombre de Bautismo en razón del carácter del rito central mediante el que se celebra: bautizar (baptizein en griego) significa "sumergir", "introducir dentro del agua"; la "inmersión" en el agua simboliza el acto de sepultar al catecúmeno en la muerte de Cristo de donde sale por la resurrección con El (cf Rm 6,3-4; Col 2,12) como "nueva criatura" (2 Co 5,17; Ga 6,15)." -Catecismo #1214

En la Santa Misa, unas gotas de agua se mezclan con el vino para indicar la unión de Cristo y los fieles y la sangre y el agua que brotaron del corazón de Cristo en la cruz.

La bendición con agua se utiliza como signo que nos recuerda el bautismo. Se utiliza en la misa en ocasiones especiales, como la Vigilia Pascual, bodas y funerales. 

El agua bendita se utiliza también como sacramental para bendecir personas o artículos.

AGNOSTICISMO




Agnosticismo es la posición que limita el conocimiento a la experiencia sensual o empírica verificable. Rechaza la posibilidad de conocimiento sobrenatural y por lo tanto la posibilidad de saber si Dios existe. 

Es diferente del ateísmo

El filósofo Kant (1724-1804) preparó el camino a la popularización de esta posición pero la palabra "agnosticismo" es de T.H.. Huxley (1869) para quien significó el rechazo de la metafísica.
Agnosticismo no es lo mismo que ateísmo (negación de la existencia de Dios). Su premisa es que no se puede saber si existe o no. Por eso rechaza cualquier pronunciamiento a favor o en contra de la existencia de Dios.
Algunos cristianos, paradójicamente, toman una posición que parte de los mismos principios del agnosticismo. Como los agnósticos, creen que la existencia de Dios no se puede conocer por la razón y que por lo tanto la fe es irracional. Pero deciden dar un total "salto en fe" (irracional). Por eso rechazan la apologética (el uso de argumentos razonables para explicar y defender la fe). Pretenden creer por la "fe sola", sin ninguna asistencia de la razón. Para ellos la razón es mas bien un obstáculo a la fe.
El Concilio Vaticano I (1869-1870), reafirmó la posición católica: La existencia de Dios se puede conocer por el uso de la sola razón natural. La razón es un don natural de Dios por el cual El nos ayuda a conocer su existencia. (Cf. Sabiduría 13; Romanos 1:20).
La búsqueda y el conocimiento de la existencia de Dios descubierta por la razón nos disponen a recibir la Revelación divina, necesaria para conocer la esencia de Dios (quién es Dios).
Según el Catecismo, el agnosticismo es una ofensa contra el Primer Mandamiento

El agnosticismo en el Catecismo

2127 El agnosticismo reviste varias formas. En ciertos casos, el agnóstico se resiste a negar a Dios; al contrario, postula la existencia de un ser trascendente que no podría revelarse y del que nadie podría decir nada. En otros casos, el agnóstico no se pronuncia sobre la existencia de Dios, manifestando que es imposible probarla e incluso afirmarla o negarla. 
2128 El agnosticismo puede contener a veces una cierta búsqueda de Dios, pero puede igualmente representar un indiferentismo, una huida ante la cuestión última de la existencia, y una pereza de la conciencia moral. El agnosticismo equivale con mucha frecuencia a un ateísmo práctico.

Padre Jordi Rivero

AGEO



Es un profeta que obra en tiempos nuevos, los tiempos del post-exilio, hacia los años 520 a. C. Pasadas las pruebas del destierro y de la destrucción de Jerusalén, la comunidad debe pensar en reconstruir la patria comenzando con el templo. A esta animación se dedica el profeta. 

AGAR




Sierva de Abraham y madre de Ismael.

Agar fue una esclava egipcia, concubina de Abraham, madre de Ismael. El Génesis narra la expulsión de Agar y su hijo provocada por Sara, esposa de Abraham.
Debido a la esterilidad de Sara, la historia bíblica nos dice que ésta consideró conveniente que Abraham obtuviera descendencia a través de Agar. De la unión nació Ismael (Gn 16), del cual descienden los ismaelitas. Cuando Agar fue expulsada, vago por el desierto (Gn 21) debido a los maltratos de Sara, un ángel le comunicó en nombre de Dios que su descendencia sería incontable.
Los árabes (agarenos) consideran a Agar la verdadera mujer de Abraham y se consideran descendientes de éste a través de Ismael 

ADVIENTO




El adviento (latín: adventus Redemptoris, «venida del Redentor»)? es el primer período del año litúrgico cristiano, que consiste en un tiempo de preparación para el nacimiento de Cristo.

Su duración es de 21 a 28 días, dado que se celebran los cuatro domingos más próximos a la festividad de Navidad 

Los fieles lo consideran un tiempo de reflexión y de perdón Marca el inicio del año litúrgico en casi todas las confesiones cristianas. Durante este periodo los feligreses se preparan para celebrar la conmemoración del nacimiento de Jesucristo y para renovar la esperanza en la segunda Venida de Cristo Jesús, al final de los tiempos, o Parusía.
Durante el adviento, se coloca en las iglesias y también en algunos hogares una corona de ramas de pino, llamada corona de adviento, con cuatro velas, una por cada domingo de adviento. Hay una pequeña tradición de adviento: a cada una de esas cuatro velas se le asigna una virtud que hay que mejorar en esa semana, ejemplo: la primera, el amor; la segunda, la paz; la tercera, la tolerancia y la cuarta, la fe.
Los domingos de adviento la familia o la comunidad se reúne en torno a la corona de adviento. Luego, se lee la Biblia y alguna meditación. La corona se puede llevar al templo para ser bendecida por el sacerdote

Tiempo de adviento

El adviento es el primer periodo del año litúrgico católico, que consiste en un tiempo de preparación para el nacimiento de Jesús. Su duración es de ventiuno a ventiocho días, dado que se celebran los cuatro domingos más próximos a la festividad de Navidad. El adviento es el período que se encuentra en el comienzo del Año Litúrgico católico y empieza cuatro domingos antes de Navidad. Dura, por lo tanto, cuarenta días, e incluye siempre exactamente cuatro domingos. El primer domingo de adviento, al marcar el día de comienzo del año litúrgico, es necesariamente el domingo siguiente al de la fiesta de Cristo Rey (que señala el último domingo del año litúrgico). El primer domingo de adviento cae entre el 27 de noviembre y el tres de diciembre.Venida de Cristo a la tierra; "Donde entendemos que muchas cosas del primer advenimiento están puestas en sombra, (quiero decir) escondidas, cuyo cumplimiento se cumplirá en el segundo adviento, porque el Apóstol dice que Cristo nos resuscitó consigo y nos hizo assentar consigo en las cosas.
Personajes: Las lecturas bíblicas de este tiempo de Adviento están tomadas sobre todo del profeta Isaías (primera lectura), también se recogen los pasajes más proféticos del Antiguo Testamento que señalan la llegada del Mesías. Isaías, Juan Bautista y María de Nazaret son los modelos de creyentes que la Iglesia ofrece a los fieles para preparar la venida del Señor Jesús.

Origen

La Corona de Adviento tiene su origen en una tradición que consistía en prender velas durante el invierno para representar al fuego del dios sol, para que regresara con su luz y calor durante el invierno. Los primeros misioneros aprovecharon esta tradición para evangelizar a las personas. Partían de sus costumbres para enseñarles la fe católica. La corona está formada por una gran variedad de símbolos

ADULTERIO




El Catecismo presenta el adulterio entre las ofensas contra la dignidad del Matrimonio, en la sección del Sexto Mandamiento:

2380 El adulterio. Esta palabra designa la infidelidad conyugal. Cuando un hombre y una mujer, de los cuales al menos uno esta casado, establecen una relación sexual, aunque ocasional, cometen un adulterio. Cristo condena incluso el deseo del adulterio.[125] El s
exto mandamiento y el Nuevo Testamento prohíben absolutamente el adulterio.[126] Los profetas denuncian su gravedad; ven en el adulterio la imagen del pecado de idolatra.[127] 1611

2381 El adulterio es una injusticia. El que lo comete falta a sus compromisos. Lesiona el signo de la Alianza que es el vínculo matrimonial. Quebranta 1640 el derecho del otro cónyuge y atenta contra la institución del matrimonio, violando el contrato que le da origen. Compromete el bien de la generación humana y de los hijos, que necesitan la unión estable de los padres.

Lo contrario al adulterio es la fidelidad

ADORACIÓN




Latín: ad orare (rezar) 



Acto de religión por el cual Dios es reconocido como el único digno del honor supremo, por ser infinitamente perfecto, tener dominio supremo sobre todos los hombres y el derecho a la sumisión y entrega total de todos los seres. La adoración es un acto de la mente y la voluntad que se expresa en oraciones, posturas, actos de reverencia, sacrificios y con la entrega de la vida entera. No confundir con devoción

Adorar a Dios es reconocerle como Ser Supremo, Creador, Salvador y Señor de todo.
La adoración es el primer acto de la virtud de la Religión.

• La adoración exclusiva a Dios es exigida por el Primer Mandamiento.
• Jesús dijo: "Adorarás al Señor tu Dios y solo a l darás culto" (Lc.4,8; cf. Debut 6,4-5, M. 4,10)
• Adorar es humildemente reconocer la verdad: Somos criaturas ante Dios.
• La adoración nos libera del egocentrismo y la esclavitud del pecado. Imitamos a Mara en el Magnificat.